La inexperiencia, el despiste e incluso la soberbia no pueden llevar a cometer errores o a tomar actitudes poco coherentes y constructivas en cuanto a la observación de aves se refiere. Yo no soy una excepción, en más de una ocasión he caído en ellas y aún lo hago, así que para acordarme he pensado que era una buena idea escribirlas aquí…

Despierta tus sentidos

La mayor parte de la gente vive con los sentidos adormecidos y no se da cuenta de la vida salvaje que tiene a su alrededor. Hay que poner un poco de atención: mirar y escuchar nos revela la presencia de numerosas aves en nuestro entorno, ya sea el campo o la ciudad. Presta atención y te sorprenderás. Con el tiempo tus sentidos adquirirán otra sensibilidad y la cosa ocurrirá casi sin querer.

Anota tus observaciones en un cuaderno de campo

Tendemos a confiar nuestras citas de aves a nuestra memoria y en poco tiempo es fácil olvidarlas, sobre todo lo referido a cualquier detalle. Conviene anotar todo aquello que resulte de interés en el momento de la observación (no lo dejes para cuando llegue a casa, seguro que hay detalles que ya no recuerdas).

Comparte la información

Unos datos guardados en un cuaderno de campo es como si no existieran. Compartirlos en publicaciones o por medio de las redes sociales es la única forma de que dicha información adquiera su valor real.

Sal de casa

Mucha gente se queja de que ver determinadas especies resulta muy difícil o casi imposible y no ocultan su envidia por aquellos que si lo logran. El secreto está en invertir horas en el campo, cuantas más mejor… tarde o temprano te llevarás gratas sorpresas y además la práctica y la experiencia desarrollarán tus habilidades para llegar más allá en la detección e identificación de aves.

Opta por lo menos raro

Cuando vemos un ave no muy bien muchas veces nos emocionamos y tendemos a apostar por la especie más rara. No es de extrañar esta actitud ya que a todos nos gusta ver cosas inusuales y especiales. Sin embargo la prudencia debe prevalecer y hay que considerar primero las opciones más normales o menos raras. En más de una ocasión aquello que parecía X (una rareza) resultó ser  Y (una especie común).

Trata de no molestar a las aves

Cualquier acción por nuestra parte que altere el comportamiento del ave que observamos es una molestia, y deberíamos tratar de evitarlas en todo momento. A veces se producen sin querer (porque nos las encontramos de repente, por ejemplo), lo cual es comprensible, pero en otras se producen por la actitud temeraria del observador (por querer verla mejor, por ejemplo), lo cual es del todo reprobable. Aprende a reconocer dónde están los límites observando el comportamiento del ave que estás viendo.

Lleva siempre tu guía de campo a mano

Los observadores con experiencia pecamos de presumir de conocer muy bien las aves que nos rodean, pero resulta imposible atesorar todos los conocimientos y detalles sobre ellas, por lo que cada poco nos encontramos con dudas. Llevar la guía de campo siempre con nosotros puede ayudarnos en el momento más inesperado, pero además nos ayudará a aprender mucho más.

Tómate tu tiempo

La observación de aves exige paciencia, mucha paciencia, tanto en la propia actividad, pues no siempre los pájaros se dejan ver a la primera, como en la fase de aprendizaje, que es lenta y requiere su esfuerzo.

Nunca pases por delante de un observador

Muchas veces sin darnos cuenta cruzamos por delante de un observador que está mirando por sus binoculares o telescopio… pronto te darás cuenta de que esto es algo que nunca se debe hacer, pues resulta muy molesto y además en ocasiones puede hacerle perder de vista su objetivo.

Apréndete los cantos y reclamos

Las aves pueden reconocerse por los sonidos que emiten, por lo que conocerlos nos permitirá ampliar nuestra capacidad de detectar nuevas especies, muchas de las cuales son tímidas y no se dejan ver con facilidad. Conocer los cantos nos dará 5 veces más posibilidades de detectar e identificar aves.

No desesperes

No siempre es posible identificar un ave, bien porque los conocimientos del observador aún no lo permiten, porque no hemos visto bien al ave en cuestión o simplemente porque la ciencia aún no tiene unos criterios para poder distinguirla (esto ocurre más a menudo de lo que se piensa). Incluso los grandes expertos pueden tener dificultades con la identificación de determinadas aves, así que no te preocupes si no consigues determinar todas las aves que veas.