Un avistamiento de un águila perdicera en Navarra es siempre una buena noticia

El pasado día 1 de agosto, a pesar del estío, fue una jornada de campo por las estepas del sur de Navarra con mis colegas Yanina Maggiotto y David Warrington, venidos desde Valencia para conocer mejor la avifauna del alto valle del Ebro y los Pirineos Occidentales.

Afortunadamente el día no era muy caluroso, pero si lo suficiente para que las numerosas aves rapaces que frecuentan la zona estuvieran activas aprovechando las corrientes térmicas que les ayudan en sus vuelos de campeo. Pudimos ver numerosas especies tales como alimoches, buitres leonados, aguiluchos cenizos, aguiluchos laguneros, milanos reales, milanos negros, busardos ratoneros y águilas reales, pero sin duda la observación más interesante resultó ser la de un inmaduro de águila perdicera que vimos inicialmente desde nuestro vehículo en vuelo de reconocimiento. Al poco vimos como una pareja de busardos ratoneros salió a su encuentro y comenzaron a hostigarla; sin duda se había metido en su territorio. Con vuelo resuelto y elegante el águila decide marcharse de la zona para proseguir su búsqueda de alimento en paz.

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En el periodo en que duró la observación (un par de minutos) pudimos observar cómo de la espalda del águila sobresalían dos antenas, por lo que inmediatamente dedujimos que era un ave marcada dentro de alguno de los programas de seguimiento y/o reintroducción que se están llevando a cabo con esta especie. Pudimos además tomar algunas fotografías testimoniales que enviamos, junto a la información de la cita, a los responsables de dichos programas para contribuir al seguimiento del ave y ver si podíamos averiguar algo sobre el origen del ave.

Y así fue, pues en breve nos respondieron que sin duda habíamos visto a Craonne, un macho que fue liberado en Navarra el año anterior dentro del Programa de Reintroducción del Águila de Bonelli (= águila perdicera) en Navarra. El águila perdicera parece ser que nunca fue muy abundante en territorio navarro, pero en las últimas décadas el descenso de sus población reproductora fue dramático quedando hoy en día una sola pareja. Mediante este programa, que utiliza el método del ‘hacking’ se pretende ayudar a que esta especie vuelva a ocupar los territorios que en los que se ha ido perdiendo y para ello todos los años se liberan aves jóvenes procedentes de programas de cría en centros autorizados o traslocados de otros lugares donde está ya criando de forma natural. El alto índice de filopatria de esta especie hace que, en muchas ocasiones, regrese a criar a aquella zona desde la que voló por primera vez, por lo que se espera que ello favorezca que en un futuro no muy lejano estas aves liberadas en Navarra vuelvan a reproducirse a sus zonas.

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Craonne muestra en esta foto las dos antenas de sus localizadores (foto: Yanina Maggiotto).

Craonne es un macho nacido el 8 de abril de 2015 en el Centro de Cría de Christian Pacteau (UFCS – LPO Vendeé, Francia) y fue introducido en el área de ‘hacking’ de Lumbier el 1 de junio de 2015, de donde voló 65 días después. Ese año se liberaron 5 aves, de las cuáles sólo Craonne y Sielva continúan con vida, y es que en estas edades el índice de mortandad en esta especie puede ser bastante elevado. Craonne porta dos emisores, uno satelital y otro terrestre (de ahí que apreciaríamos dos antenas), gracias a los cuáles se puede realizar un detallado seguimiento del ave, seguimiento que no solo permite confirmar si continúa con vida, sino que ofrece información de dónde está y cuándo, gracias a la cuál se pueden desvelar grandes secretos como sus áreas de alimento, sus desplazamientos, la velocidad de vuelo, patrones de dispersión y muchas más cosas… incluso en el caso de que murieran permitirá localizar el cadaver para averiguar las causas de su muerte y así saber más sobre la problemática para la supervivencia de estas aves.

Aún así resulta muy útil que los observadores aporten sus citas y para poder identificar individualmente a cada individuo las aves portan una anilla de color (además de otra metálica) con unos dígitos que en el caso de Craonne son el ‘135’ (dígitos blancos sobre anilla verde). Nosotros no pudimos ver la anilla pues el ave estuvo volando en todo momento, pero el hecho de observar las antenas y el estado de muda del ave permitieron dar con su identidad a los responsables del proyecto.

Muchas gracias a Itziar Almarcegui, Garbiñe Telletxea y Alfonso Llamas por la información facilitada, y a Yanina Maggiotto por ceder las fotos para su publicación.

The bird that appear in these pictures is a Bonelli’s Eagle seen in Southern Navarra last August the 1st. I was with my colleagues Yanina Maggiotto and David Warrington when we noticed that this bird (very scarce species in Navarra) had two antennas on its back. Despite the pictures are not very good they were enough to identify the bird as Craonne, a male released in Lumbier (Navarra) last year. This bird is part of a reintroduction program in which young Bonelli’s Eagles are being released with the hacking method in order to recover the breeding population in Navarra, which nowadays has only one pair.

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