¿Futuros ornitólogos?

El 30 de agosto, día de descanso para mi en la intensa actividad de conteo de aves migratorias en Lindus, aprovecho para pasar con mis hijos un tiempo observando el paso de cientos de Abejeros europeos, algunos de los cuáles pasaron a muy poca distancia de nosotros. Los chavales pudieron aprovechar y verlos con atención y detalle, una oportunidad poco frecuente en otros lugares y momentos del año. Resulta muy interesante disponer de estas ocasiones para observar su reacción y, a decir verdad, no perdieron atención ni detalle de las aves que pasaban y del trabajo ejercido por mis compañeros de fatigas.

Al final de la jornada de observación mi hija dibujó (de memoria) uno de esos Abejeros que en tan gran número pudimos observar. En la ilustración podemos apreciar el reconocible barrado en las plumas de vuelo de las alas, aunque no podemos evitar acordarnos de las Abubillas, a las cuáles se asemejan los trazos de mi pequeña… 🙂